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Resumen acerca de la lectura El prado de los cinco dueños

  El prado de los cinco dueños   Pasó por allí un afamado arquitecto, rico en ideas, aunque pobre en suerte. Había hecho algunas construcciones, pero no aquella que le hubiera gustado, su gran obra, la que tenía dentro de su cerebro y soñaba con realizar algún día. Al ver el entorno, el prado con sus dimensiones precisas y el río acunando el ambiente, imaginó la edificación que podría hacer, su obra soñada. Construiría un edificio circular de doble planta, con minaretes y una fuente en medio. Lo rodearía con árboles gigantes, espejos y cataratas nunca vistas caerían desde lo más alto, alimentadas por una noria movida por la misma corriente del río. Si compraba la finca a buen precio, el negocio estaba asegurado. ¡Era la oportunidad de su vida! Por allí pasó un poeta. Iba refrescando su rostro con el agua de una cantimplora. Sus ojos se perdían en la superficie plácida del agua y sus 160 161 alrededores. Durante un largo rato estuvo contemplando el fluir de la corriente, só...

Resumen acerca de la lectura la casa nueva

  Resumen acerca de la lectura la casa nueva   Claro que no creo en la suerte, mamá. Ya está usted como mi papá. No me diga que fue un soñador; era un enfermo —con el perdón de usted—. ¿Qué otra cosa? Para mí, la fortuna está ahí o, de plano, no está. Nada de que nos vamos a sacar la lotería. ¿Cuál lotería? No, mamá. La vida no es ninguna ilusión; es la vida, y se acabó. Está bueno para los niños que creen en todo: “Te voy a traer la camita”, y de tanto esperar, pues se van olvidando. Aunque le diré. A veces, pasa el tiempo y uno se niega a olvidar ciertas promesas; como aquella tarde en que mi papá me llevó a ver la casa nueva de la colonia Anzures.   El trayecto en el camión, desde la San Rafael, me pareció diferente, mamá. Como si fuera otro... Me iba fijando en los árboles —se llaman fresnos, insistía él—, en los camellones repletos de flores anaranjadas y amarillas —son girasoles y margaritas—, decía. Miles de veces habíamos recorr...

Resumen acerca de la lectura tigresa

  Resumen acerca de la lectura La tigresa   Era un ser afortunado pues además poseía una cuantiosa herencia heredada de su padre. No era de sorprender, pues, que por su extraordinaria belleza y aún más por su considerable fortuna, fuera muy codiciada por los jóvenes de la localidad con aspiraciones matrimoniales. El problema era que Luisa no sólo poseía todos los defectos inherentes a las mujeres, sino que acumulaba algunos más. Para dar una idea más precisa de su carácter, habría que agregar la ligereza con que se enfurecía y hacía explosión por el motivo más insignificante y baladí. Y hasta sus mismos padres se retiraban Asus habitaciones y aparecían cuando calculaban que ya se le había pasado el malhumor. El significado de la palabra “obediencia” no existía para ella. Nunca obedeció, pero también hay que aclarar que nunca alguien se preocupó o insistió en que lo hiciera. A pesar de su mal genio, los pretendientes revoloteaban a su alrededor como las abejas sobre un plat...

Resumen acerca de la lectura el transplante

  Resumen acerca de la lectura el trasplante   El transplante     Las primeras llegaron al comenzar el mes de mayo. Eran tan bellas que hicieron soñar a los hombres a lo largo de los días y a lo largo de las noches. Poco se tardó en saber que no eran nada hurañas y los hombres se trasmitieron la nueva. Poseían un refinamiento tal para amar que dejaban muy atrás a sus rivales terrestres. El número ya grande de solteras aumentó. Y seguían cayendo del cielo, más atractivas que nunca, eclipsando a la mujer más maravillosa. Sólo ellas contaban para los hombres, y además no resentían el paso del tiempo, ellas no envejecían. Mucho tiempo pasó antes que se dieran cuenta de que eran estériles. Así que, cuando medio siglo más tarde llegaron los robustos venusinos, sólo quedaban en la Tierra hombres decrépitos y mujeres ancianas. Tuvieron con ellos muchos cuidados y los trataron sin brutalidad. Venusinas   Las primeras llegaron al comenzar el mes de mayo. Era...

Resumen acerca de la lectura La rama seca

  Resumen acerca de la lectura la rama seca   Ella decía que sí con la cabeza. Pero nunca le ocurría nada, y se pasaba el día sentada al borde de la ventana, jugando con «Pipa”. Doña Clementina la veía desde el huertecito. Sus casas estaban pegadas launa a la otra, aunque la de doña Clementina era mucho más grande, y tenía, además, un huerto con un peral y dos ciruelos. Al otro lado del muro se abríala ventanuca tras la cual la niña se sentaba siempre. A veces, doña Clementina levantaba los ojos de su costura y la miraba.—¿Qué haces, niña? La niña tenía la carita delgada, pálida, entre las flacas trenzas de un negro mate. —Juego con «Pipa» —decía. Doña Clementina seguía cosiendo y no volvía a pensar en la niña. Luego, poco a poco, fue escuchando aquel raro parloteo que le llegaba de lo alto, a través de las ramas del peral. En su ventana, la pequeña de los Mediavilla se pasaba el día hablando, al parecer, con alguien. —¿Con quién hablas, tú? —Con «Pipa». Do...

Resumen acerca de la lectura miss lunatic y el comisario o'connor

  Resumen acerca de la lectura miss lunatic y el comisario o'connor   en la palma de la mano, siempre llevaba en la faltriquera frasquitos con ungüentos que servían para aliviar dolores diversos, y merodeaba indefectiblemente por los lugares donde estaban a punto reproducirse incendios, suicidios, derrumbamientos de paredes, accidentes de coche o peleas. Lo cual quiere decir que se recorría Manhattan a unas velocidades impropias de su edad. Incluso, había quienes aseguraban haberla visto la misma noche a la misma hora circulando por barrios tan distantes como el Bronx o el Villaje, y metida en el escenario de dos conflictos diferentes, como alguna vez quedó acreditado en fotos de prensa. Y entonces no cabía duda. Porque si salía retratada, aunque fuera en segundo término y con la imagen desenfocada, su peculiar aspecto hacía imposible que nadie pudiera confundirla con otra mendiga cualquiera. Que la insultaron muchas veces por meterse donde nadie la había llamado, y llegar...

Resumen acerca de la lectura Sempronio.

  Sempronio   ACTO PRIMERO   Habitación en casa de Sempronio. Pocos muebles, humildes. Una silla en el centro de la escena dando frente al público. A un costado, una pequeña mesita para planchar ropa. Al levantarse el Telón, nadie. Lentamente, entra Sempronio. Es un hombre que pasa algo delos sesenta años. Toma su silla y se coloca frente al público. Mira distraídamente hacia adelante. Silba. Queda así.   Olga. (Arreglando ropa.) Ahora ya no hace falta la calefacción. Los días vienen más templados... Sempronio. (La mira y esboza una sonrisa.) Nunca se sabe. De pronto llueve y refresca. Olga. (Termina de acomodar la ropa. Vuelve a tomar la plancha. Se acerca a Sempronio, que continúa silbando bajito, y le coloca el enchufe entre la camisa y el cuello. Todo esto con mucha normalidad, sin tratar de destacarlo expresamente.) A ver... ladea un poco más el cuello, por favor... (Sempronio obedece.) ¿Te molesta? Sempronio. ¡No! ¡Qué idea! ¡Cóm...